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GAINSBOROUG.. El Señor y la Señora Andrews, HOGARTH. Matrimonio a la moda




       I . CLASIFICACIÓN  Y DESCRIPCIÓN
    El señor y la señora Andrews
     Thomas Gainsborough
      Fecha,.  1749.
      Técnica . Óleo sobre lienzo.
     Formato.  69,8  x  119,4  cm
      Género:  Une retrato y paisaje
       Estilo. Rococo. Escuela inglesa.
      Localización actual. National Gallery  de Londres.

                La obra  fue un encargo del Señor Andrews  para celebrar su matrimonio y es una obra típicamente inglesa por el paisaje y  por la pose de los retratados herencia  del pintor holandés  que trabajó en Inglaterra Van Dyck.
            
             El cuadro tiene une dos géneros:  un retrato y un paisaje  que  no es  imaginario y soñado como los del rococó  sino que es un paisaje real  que  trata de conciliar y cohesionar con los retratatados.

               La pareja muy joven  él 22 años y ella de 16 acaban de casarse   y están en actitud de posar sentados sobre un banco retorcido de estilo rococó.        
       El señor Andrews aparece retratado como un caballero rural con escopeta debajo del brazo y su perro mirándole, se muestras en actitud relajada cruzando las piernas. La joven  señora Andrews luce un elegante vestido de satén de color azul ( color pastel influencia del rococó)  y unos zapatos muy elegantes y también tiene cruzadas las piernas. Comparten protagonismo con la pareja el paisaje de los campos de la  familia donde se observan los surcos realizados ya con máquinas y unas gavillas como  símbolo de la buena cosecha y de la fertilidad , mientras en la lejanía se observa otro campo cercado  en el que se encuentra un rebaño de ovejas
         
          El  retrato de la señora Andrews está inacabado  faltan sus manos que deberían haber sujetado  un faisán cazado por el caballero. 

     II.   Análisis  formal

      Composición .  La  composición  es asimétrica  ya que los retratados se encuentran desplazados a nuestra izquierda  
     
   El  elemento que  da cohesión al retrato y al paisaje es la línea horizontal  que  recorre todo el fondo .  
  
    A partir de ese elemento que da unidad a la obra se   distingue con claridad  el esquema vertical de los personajes y del poderoso roble , otro símbolo del deseo de fortaleza de la futura familia. Este roble se equilibra a la derecha con  tres  árboles más  lejanos, todos ellos guían nuestra mirada hacia el fondo del paisaje y hacia las nubes
  Otros elementos que sirven para conciliar y cohesionar retrato  y paisaje son los propios retratados cuyos sombreros  apuntan y nos llevan    hacia el  apoyabrazos del banco que dirige nuestra mirada hacia el surco y hacia el rebaño de ovejas
     
 Los  colores dominantes son los terrosos , ocres, verdes , amarillos del campo inglés que contrastan con los grises , plateados y azulados del cielo
        La indumentaria del señor Andrews tiene relación con el campo en su chaqueta y relación con la nube que se encuentra detrás en el pantalón y el sombrero.
             La indumentaria de la señora Andrews en gran parte azulada se relaciona  con el cielo excepto el  sombrero relacionado con la tierra. Su indumentaria parece carente de volumen, algo plano
    
    El efecto de profundidad es clásico por una parte  se reducen los  árboles, las gavillas con la distancia y además los surcos marcan el punto de fuga.
        
     El ritmo es estático como corresponde a una pose y la expresión algo hierática sobre todo en la mujer
  
III.   CONTEXTO Y AUTOR,
    El siglo XVIII marca en su primera mitad la transición  hacia los grandes cambios de finales de siglo.   Sin embargo ya  se percibe en esta obra las transformaciones  que se llevan a cabo  en  el campo ingles con la ley de enclosures que permitieron cercar  y vallar los prados  evitando  que el ganado entrara en las parcelas .
             La aristocracia y la burguesía fueron pioneros en introducir los cambios como el señor Andrews  como la sembradora como sugieren los surcos rectos. La sembradora deposita las semillas y evita sembrar a mano  a voleo.  El cuadro en este sentido es un documento histórico  de los cambios técnicos. 


  El siglo XVIII es también el siglo del nacimiento de una escuela de pintura inglesa cuya producción más importante serán los retratos   por lo general amables : Reynolds, Gainsborough. Lawrence.     
RETRATO DE SUS HIJAS.
  Una línea diferente, crítica y sarcástica de la sociedad de su tiempo es representada por Hogart.

El primer cuadro de la serie es  el contrato matrimonial   entre el hijo de un conde arruinado  y la hija de un rico comerciante.  El conde señala el árbol genealógico de la familia, el hijo da la espalda a la futura mujer para mirarse al espejo y la novia es consolada por un abogado. En la mesa un usurero negocia  el pago para continuar construyendo un palacio.  En resumen dinero y título y matrimonio de conveniencia.                                                          

  Este segundo cuadro lleva como título " Tete a Tete" y es uno de los más  alabado  por la crítica.                                                                                  
        En una mansión burguesa  excesivamente decorada y llena de objetos en una especie de horror vacui y de mal gusto reina el desorden en el suelo.
     La luz del salón contiguo indicaría  por su intensidad que  la hora es el mediodía                                                                                                    
    Los  dos esposos aparecen sentados, separados y cansados.  Ella se despereza como  si  acabara despertarse  después de participar en una partida de cartas como muestran los naipes en el suelo.  El marido se encuentra exhausto, derrumbado  después de una larga noche de fiesta en una casa de citas como presupone el pañuelo que olisquea el perrito.  Encima de la chimenea un cuadro de Cupido entre ruinas. y una estatua con la nariz rota simbolizaría el desamor.                                                                En primer plano el mayordomo con el libro de cuentas  y un fajo de facturas que no se han pagado levanta la vista  al cielo   impotente ante la situación.                                                  
    Desde el punto de vista formal destaca la importancia de la línea , de los detalles  y la profundidad que nos lleva al salón contiguo